Fotos de Madeira
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Maravillosas vistas de la Isla de MAdeira, concretamente la Bahía de Funchal es lo que estamos viendo, tanto al amanecer, como al atardecer como al anochecer.
En la bahía vemos que hay entrada y salida de Ferrys.


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Maravillosas vistas de la Isla de MAdeira, concretamente la Bahía de Funchal es lo que estamos viendo, tanto al amanecer, como al atardecer como al anochecer.
En la bahía vemos que hay entrada y salida de Ferrys.


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Al contrario de lo que se pueda pensar, viajar a Portugal no entraña trasladarse lejos para encontrar un destino ideal de vacaciones. ¡Son muchas las razones para visitar Madeira ! Además del deslumbrante paisaje caracterizado por montañas densas y verdes, este destino también impacta a sus visitantes por su agradable clima a lo largo de todo el ano y por el cariño con el que son recibidos, así como por la tranquilidad y seguridad que se vive en el archipiélago.
Para conocer verdaderamente Madeira, en su viaje a Portugal, suba a lo alto de una montaña y deslúmbrese con escenarios fantásticos que cortan la respiración, recorra los senderos y las veredas, en pleno bosque Laurissilva, que se extiende por más de 1.400 kilómetros de levadas y que porporcionan un encuentro único con el alma de la isla. Sienta la energía que fluye del ambiente cosmopolita de las pintorescas calles de Funchal y aproveche para adquiri algis recuerdos como los famosos bordados y vino de Madeira o algunos objetos de mimbre.
Una vuelta por la isla, parando en las principales localidades para admirar el paisaje o saborear algún manjar tradicional y, para los más activos, practicar buceo, surf, windsurf o jet ski constituyen otros agradables programas. Para los más románticos, está reservado un maravilloso paseo en velero bordeando toda la costa para presenciar la puesta de sol.
Pero para que este viaje sea el de sus sueños, tendrá que prolongar su estancia en la paradisíaca isla de Porto Santo, situado a unos cuarenta kilómetros de la isla de Madeira, distancia salvada en quince minutos de avión o en dos horas con treinta minutos de ferry-boat. Con una impoluta playa de arena fina de nueve kilómetros de extensión, bañada por un mar limpio y en calma, la isla dorada constituye un destino de vacaciones paradisíaco.
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Viajar a las islas Madeira en Portugal es una oportunidad única para descubrir una archipiélago de inigualable belleza. Las islas de Madeira y Porto Santo, y las inhabitadas Islas Salvajes (Selvagens) y Desiertas (Desertas), constituyen el conjunto bautizado como de las Madeira que en 1418 fue descubierto por los portugueses.
El archipiélago de Madeira se encuentra situado en el Océano Atlántico a una distancia de quinientos kilómetros de la costa africana y a mil kilómetros del continente europeo, distancia que se puede cubrir en apenas noventa minutos de vuelo desde la ciudad de Lisboa.
La isla de Madeira tiene una área de 741 kilómetros cuadrados, 57 kilómetros de longitud y 22 kilómetros de ancho. Su posición geográfica privilegiada y su orografía montañosa confieren a la isla de Madeira un maravilloso clima moderado con temperaturas medias muy suaves que oscilan entre los veinticinco grados centígrados en verano y los diecisiete en invierno unidas a una humedad moderada. Por influencia de la corriente cálida del golfo de México, el agua del mar es igualmente muy templada, presentando medias en verano de veintidós grados centígrados y en invierno de dieciocho grados.
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A pesar de tener una superficie pequeña, Madeira -en su viaje a Portugal- es rica en escenarios majestuosos y de rara belleza. ¡Salga al descubrimiento de los rincones más encantadores de este jardín flotante! Madeira presenta sus localidades repartidas entre Funchal, capital del archipiélago, Canico, la Costa Este (Santa Cruz y Machico), la Costa Oeste (Cámara de Lobos; Ribeira Brava; Ponta do Sol y Calheta), la Costa Norte (Porto Moniz; Sáo Vicente y Santana) y Porto Santo. Saliendo de Funchal en dirección oeste, encontrará la ciudad de Cámara de Lobos, un tipico pueblo pesquero y el Cabo Giráo, el acantilado más alto de Europa y el segundo más alto del mundo (580 metros). Encontrará también en este concejo la peculiar freguesía de Curral das Freiras. Situada en un valle profundo, Curral das Freiras presenta uno de los paisajes más impresionantes de la isla que, con sus vertiginosas vistas (más de 500 metros de altitud, desde su mirador, Eira do Serrado), causan la admiración de todos los visitantes.
Siguiendo hacia el oeste, visite el agradable pueblo de Ribeira Brava antes de subir hasta la Encumeada en un recorrido repleto de miradores que permiten observar las cimas de las montañas circundantes. Si lo prefiere, siga en dirección a las costas solariegas de Ponta do Sol y de Calheta, donde no faltan zonas de baño que invitan a darse un buen baño y a muchas zambullidas. Los deportistas encontrarán en las playas de los pintorescos pueblos de Jardim y de Paul do Mar las mejores olas de Europa para la práctica del surf. Si sube en dirección a Paul da Serra, la mayor meseta de Madeira, haga una pausa para apreciar la bella vista existente sobre las laderas norte y sur. Siga en dirección a Porto Moniz y recupere fuerzas con un baño revitalizante en las piscinas naturales de la localidad, cuya formación se debe a restos de lava que, de forma natural, se deslizan al encuentro con el Océano.
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